Creo que me han presentado varias veces el trabajo de Sophie Calle. Esa, la que invitaba a extraños a dormir en su cama para fotografiarlos mientras dormían. Recientemente me recordaron (de nuevo) este trabajo, y dediqué una tarde en la oficina a leer sobre ella. Leí sobre su tendencia voyeur, y después (con gusto) vine a darme cuenta de que esa cualidad la extiende a su propia vida.